Para empezar, selecciona tu perfil:
Tu programa de autocuidado para prevenir Desórdenes Músculo-Esqueléticos.
Antes de entrar, dinos tu cédula
No encontramos ese número de cédula
Generar conciencia sobre el uso correcto del cuerpo en las tareas logísticas.
El cuerpo inteligente es aquel que se usa de forma consciente y eficiente durante el trabajo. No se trata solo de fuerza, sino de cómo nos movemos, cómo cargamos, qué posturas adoptamos y cómo escuchamos las señales del cuerpo.
La mente dirige los movimientos. Si trabajamos con prisa, estrés o mala postura, el cuerpo lo refleja con dolor y fatiga. Pensar el movimiento antes de ejecutarlo es la primera medida de prevención.
Los Desórdenes Músculo-Esqueléticos son lesiones que afectan músculos, tendones, articulaciones y columna. Las causas más comunes son:
Las áreas que más se exponen durante la jornada logística.
Eje del cuerpo. Soporta peso y permite movimiento; las malas posturas y cargas mal levantadas la afectan directamente.
Se afecta al revisar mercancía con flexión sostenida o mirar pantallas en mala posición.
Muy exigidos al levantar, empujar, arrastrar o alcanzar objetos. Vulnerables a tendinitis y desgarros.
Se desgastan con movimientos repetitivos como escanear, digitar o empacar de forma continua.
Soportan el peso del cuerpo; se afectan al agacharse mal, cargar peso excesivo o pisar superficies irregulares.
Consulta, descarga y revisa el material oficial del programa cuando lo necesites.
Las tres condiciones de trabajo que más generan lesiones músculo-esqueléticas.
Acciones que se realizan de manera continua y frecuente durante la jornada, utilizando los mismos músculos y articulaciones.
Ejemplos en tu día a díaCualquier objeto que debas levantar, transportar, empujar, halar, sostener o mover manualmente, y que pueda representar un riesgo para tu salud.
Factores de riesgoOcurren cuando mantienes una misma posición por tiempos prolongados sin cambios ni pausas activas.
Ejemplos en tu día a díaFalta de pausas activas y jornadas laborales extendidas sin rotación de tareas.
Clima organizacional difícil e inadecuadas relaciones interpersonales en el equipo.
Sedentarismo, IMC elevado, ropa inadecuada o patologías osteomusculares previas.
Sigue estos cuatro pasos y marca cada punto a medida que lo confirmes.
Movimientos controlados. Evita posturas incómodas innecesarias.
Técnica de levantamiento correcta y uso de ayudas sencillas (carritos, bandejas).
No la levantes sola. Usa montacargas, carretillas hidráulicas o trabaja en equipo.
Pide apoyo, asegura visibilidad y usa cintas o fajas de agarre.
Usa guantes antideslizantes y haz movimientos suaves.
Revisa hojas de seguridad y mantenla en posición estable.
Lo que debes hacer y lo que debes evitar, según la tarea que realizas en el centro de distribución.
Mantén la espalda recta y flexiona las rodillas en niveles bajos. Pies firmes. En niveles altos usa escalera. Acerca la carga al cuerpo.
Girar el tronco sosteniendo peso o alargar excesivamente los brazos.
Mantén los objetos en tu zona de confort. Cambia de postura periódicamente. Movimientos de brazos suaves.
Alcances largos lateralmente o rotación constante del tronco sin mover los pies.
Flexiona rodillas y mantén la espalda recta. Inclina el contenedor en lugar de levantarlo. Usa mesas de apoyo.
Vaciar desde alturas que te obliguen a arquear la espalda o manipular contenedores pesados sin ayuda.
Mesas ajustadas a tu altura. Productos de alta rotación en niveles ergonómicos.
Mantener posturas estáticas prolongadas o trabajar con el computador/lector a altura inadecuada.
Evita doblar la espalda, flexiona las rodillas. Riesgo: lumbalgias y lesiones de rodilla.
Altura entre rodillas y hombros, espalda neutra, carga cerca del cuerpo. Ideal para cargas pesadas.
Zona idealNo trabajes con los brazos elevados por mucho tiempo. Usa escalera certificada. Riesgo: hombro y cuello.
Mesa a la altura del codo. Empaque, etiquetado.
Mesa 5–10 cm por debajo del codo. Armado de cajas.
Mesa ligeramente por encima del codo. Digitación, inspección.
Ajusta asiento y espejos. Mantén la espalda apoyada y las rodillas flexionadas. Realiza pausas activas cada 2-3 horas.
Flexiona rodillas, mantén la carga cerca del cuerpo, evita giros de tronco y no levantes peso excesivo.
Empuja en lugar de halar, distribuye bien el peso, no sobrecargues y mantén el control en pendientes.
Acércate al punto de carga, evita estirarte en exceso y baja la carga de forma controlada.
4 preguntas rápidas. Menos de un minuto.